Aprender a dibujar
Para poder pintar es necesario saber dibujar, al menos tener un mínimo manejo de las técnicas de dibujo, y la vista educada para tal actividad.
Aprender a pintar significa no sólo colorear una figura, sino darle luces y sombras, texturas, contraste, todo ello para que el dibujo adquiera volúmenes, movimientos, transparencias, reflejos, brillos, y todo efecto que le de vida.
Es necesario que antes de aprender a pintar, nos familiaricemos con los materiales para las diferentes técnicas, y con los colores.
Técnicas para aprender a pintar:
El color: Es una propiedad de la luz, que depende de su longitud de onda. La luz blanca está compuesta por diferentes ondas, que al descomponerse presentan diferentes patrones, los cuales afectan la vista, produciendo una información que el cerebro decodifica como los colores. El negro es la ausencia de luz, y por tanto de color. Por este motivo, cuando la luz es escasa, los colores tienden a volverse grises, esto nos permite manejar la paleta de colores que usemos, de acuerdo a la iluminación que deseemos representar, por ejemplo, un anochecer, tendrá tonos grises, un mediodía, tendrá colores nítidos y luminosos.
Los colores primarios del espectro lumínico son el rojo, el amarillo y el azul, y con ellos pueden conseguirse todos los demás, mezclándolos adecuadamente. Por ejemplo: azul y amarillo, dan verde; azul y rojo, violeta; rojo y amarillo, naranja. Para obtener el marrón, es necesario mezclar los tres, aunque generalmente, debido a problemas de pigmentos, es necesario agregar algo de blanco y negro, pues las pinturas no presentan los colores tan puros.
Es conveniente ejercitarse con las combinaciones de colores, para aprender sobre ellas y encontrar las deseadas. Si bien la combinación de colores es válida para todas las técnicas, es necesario adaptarlas, pues los materiales varían los resultados.
El conocimiento de los colores y su manejo, es ventajoso a la hora de aprender a pintar, no sólo por los resultados que conseguiremos, sino por el ahorro de pinturas, pues con unos pocos colores, podemos lograr todo el espectro lumínico
Los instrumentos: Existen diversos instrumentos de pintura, pero el más elemental y el primero que debe conocerse es el lápiz de color.
• Lápiz de color: Es una técnica seca que requiere de la aplicación de sucesivas capas de colores para lograr los efectos deseados, ya sea de un mismo color, o mezclando colores. En general se cubre la superficie a colorear con trazos uniformes y rectos, todos en un mismo sentido, para luego, en la capa siguiente, hacerlo en el sentido ortogonal (o sea girado 90º) de modo que los blancos que quedaron en la capa anterior se cubran, y el color sea más uniforme. El lápiz de color puede emplearse sobre papel, cartón, ocasionalmente sobre otras superficies.
• Acuarela: Es una técnica húmeda, donde el color se disuelve en agua y requiere de pinceles para su aplicación, y el resultado es transparente. Por el hecho de ser húmeda, permite aplicarla sobre otros soportes además de papel y cartón, aunque los resultados no son óptimos, y dependen de la habilidad del pintor. Existen papeles especiales para pintar con acuarela, que evitan las deformaciones producidas al mojarlos, pero son muy costosos. Otra alternativa para que no se deforme el papel, es pegarlo a la superficie que sirve de apoyo, y dejarlo hasta que se haya secado completamente, y luego despegarlo. La acuarela también se aplica en capas, pero pueden ser en el mismo sentido. El color es transparente, y puede oscurecerse, aplicando mayor número de capas, o diluyendo menos la acuarela.
• Témpera o gouache: Es también una técnica húmeda, se diluye en agua y sus colores son espesos y opacos. Se aplica de forma similar a la acuarela, aunque cuidando la pincelada, pues su poder cubriente es total, y puede dejar textura. No es posible corregir los errores. Admite los mismos soportes que la acuarela, pero al ser más espesa, es posible utilizarla mejor en superficies como madera y cerámica, pero siempre teniendo en cuenta que es soluble en agua. También hay que tener esto en cuenta a la hora de pintar, pues la primera capa puede ser diluida, pero la segunda debe ser más espesa, de lo contrario, arrastrará a la anterior.
Procedimientos pictóricos:
Para efectos de volumen, se pinta más claro lo que está más cerca y se oscurece a medida que se aleja.
Si deseamos presentar zonas en sombra, emplearemos negro o gris, o puede usarse una mezcla del mismo color, en un tono más oscuro y un poco de negro. En las sombras, el color se da parejo. Veladura: es un procedimiento mediante el cual aplicamos dos colores diferentes, donde el color de arriba es transparente y deja ver el color base.
Superposición: es igual al anterior, sólo que el color de arriba es completamente opaco y no deja ver la base.
Degradado: se pinta con un color que se va diluyendo a medida que avanzamos por la superficie, quedando más oscuro al fondo y más claro al frente. Esta técnica es para pinturas húmedas. En el caso de lápices de colores, pasteles y otras técnicas secas, se apoyará más el color al fondo y menos al frente.